Más de 160 organizaciones sociales, empresariales, educativas, colegios profesionales y sindicatos claman por el respeto frente al odio y la aporofobia
Una margarita es el símbolo elegido para enfrentar los discursos de odio y aporofobia a favor del respeto y la tolerancia.
El acto, en el marco del Día Internacional para Contrarrestar el Discurso de Odio, reunió a decenas de organizaciones de todos los ámbitos, en representación de las 161 que ya han firmado la Declaración.
Bajo el lema “Somos más. Somos de la mayoría que respeta la Declaración amplía desde mañana el marco a nivel nacional.

El 17 de junio, un día antes del Día Internacional para Contrarrestar el Discurso de Odio, tuvo lugar el Acto de Presentación de la Declaración “Tolerancia y respeto. Frente al discurso de odio y la aporofobia” en el Museo do Pobo Galego en Santiago de Compostela.
Una jornada que acogió a decenas de organizaciones de todos los ámbitos que han asumido y firmado la Declaración “Tolerancia y respeto. Frente al discurso de odio y la aporofobia”, una pequeña representación de los 161 firmantes entre las que se encuentran entidades sociales, colegios profesionales, universidades, sindicatos, organizaciones empresariales, organizaciones culturales, entre otros. También contó con la presencia de grupos parlamentarios, de la Xunta de Galicia y de la Valedora do Pobo.
En la inauguración de la jornada, Ana Pardo, presidenta de EAPN Galicia, recordó que esta Declaración “fue pionera en todo el Estado y nos permitió y nos permite a las entidades sociales gallegas reforzar nuestros mensajes contra cualquier discurso de discriminación u odio” . Por su parte, Mª Dolores Fernández, Valedora do Pobo, advirtió sobre los riesgos de los sesgos de la inteligencia artificial que pueden contribuir a perpetuar los discursos de odio y la discriminación.
Una Declaración que se extiende al territorio nacional
La Declaración «Tolerancia y respeto. Frente al discurso de odio y la aporofobia», lanzada hace un año, ya cuenta con 161 organizaciones gallegas de diversa índole que la respaldan. El texto reafirma el compromiso adquirido por los firmantes con el respeto mutuo, la tolerancia, la igualdad de derechos y no discriminación, también en difundir las experiencias positivas y en los ejemplos mayoritarios de convivencia normalizada. Pero también, las autoridades públicas deben asumir la responsabilidad de garantizar medidas para reducir las desigualdades sociales, combatir la discriminación y promover el respeto.
El documento se basa en los principios de la Declaración Institucional del Parlamento de Galicia, aprobada por unanimidad en esa cámara el 20 de octubre del 2020, en la que deja claro que:
- Las personas no son culpables de su pobreza.
- Nadie es culpable de su sufrimiento.
- Ninguna persona es inútil.
La gente que sufre y denuncia esas y muchas otras mentiras o los que afirman que “lo más peligroso de los prejuicios es cuando uno mismo los cree” no están solas.
Con la mirada puesta en la peligrosa deriva que está tomando el panorama mundial, en lo que a derechos humanos y garantías sociales se refiere, es necesario seguir avanzando y abriendo caminos hacia la inclusión de las personas en desigualdad de condiciones para conseguir una vida digna. Con todo, desde hoy el marco se extiende a todo el territorio nacional, animando a las organizaciones de todos los ámbitos y a la ciudadanía de todo el Estado a asumir esta Declaración.
Una margarita por las víctimas de delitos de odio: "Somos más. Somos de la mayoría que respeta"
En la presentación del acto Ana Pardo explicó el simbolismo de la margarita como imagen en defensa del respeto frente al odio y la aporofobia. “Las margaritas son flores que crecen en abundancia y podemos encontrarlas fácilmente en nuestra vida diaria. A veces pasan desapercibidas, pero juntas llenan prados enteros”, comenzó haciendo una analogía con la mayoría de la sociedad que no ejerce el odio.
"Somos más. Somos de la mayoría que respeta. En nuestra convivencia diaria y en nuestras redes sociales. Pero también no votando a partidos que fomentan la violencia, el odio o la xenofobia y que en Galicia no tienen ningún tipo de presencia institucional. Trabajando para que la aporofobia sea de una vez considerada un agravante en el Código Penal” continuó interpelando a la responsabilidad individual y social.
En Galicia se registraron en 2025, 118 víctimas de delitos e incidentes de odio, según el Informe sobre la evolución de los delitos e incidentes de odio España 2025 del Ministerio de Interior. Por cada una de ellas y las que no están registradas, cada asistente colocó una margarita en recuerdo y homenaje.
En este sentido, se animó a toda la ciudadanía a compartir la imagen de una margarita ante cualquier situación en la que se observe algún indicio de odio o aporofobia. Enviándola a través de redes sociales o cualquier otro medio.




